diciembre 07, 2007

FIESTA DE LA VIRGEN DE ANDACOLLO:

Esta es la fiesta religiosa más característica que se realiza en esta zona diaguita hispánica y su templo es el principal. Andacollo esta ubicado a 54 Km. al sur de La Serena y a una altura de 1.035 mt. Sobre el nivel del mar.

En esta localidad existen dos fiestas: la chica y la grande. La fiesta chica de nuestra Señor del Rosario se celebra el primer domingo de octubre, la cual reúne 35.000 visitantes, peregrinos, devotos que asisten a la fiesta, para lo cual el pueblo se engalana, brotando la alegría por doquier, puesto que es la fiesta de su "chinita", la cual se viste de plata para esperar sus peregrinos; es decir, para esta ocasión una corona de plata, aros, rosario y bastón del mismo metal precioso que fueron confeccionados por alfareros del lugar en tiempo remoto en este pequeño y hermoso pueblo minero.

En medio de las oraciones y plegarias en las celebraciones misales, se cumplen promesas, terminando con una gran procesión que se realiza en la plaza del pueblo frente a los templos y despidiéndola hasta el día 25 de diciembre.

La fiesta grande, que es la más importante del año, se celebra el 26 de diciembre, en la cual hay estampidos de las "camaretas", tiros de dinamita y repique de las antiguas campanas del templo que fueron labradas en tiempos muy remotos en el mismo pueblo y que lanzan al aire sus sones y repiques alegres y armoniosos llamando a los peregrinos a que acudan a la gran cita que tienen con la Virgen del Rosario.

La novena comienza el 17 de diciembre en la tarde y el día 23, todo se viste de oro, es decir, la imagen se adorna ahora con oro, aros, rosario, bastón y manto del mismo metal preciado, puesto que debe engalanarse con mejores vestimentas y adornos en esta fiesta grande para recibir sus invitados.

Después de celebrar la misa en la tarde, se traslada la Virgen del templo antiguo al nuevo, ya que este tiene una capacidad para acoger a poco mas de 10.000 personas, en este templo la Virgen estará hasta el día 27, desde donde volverá al templo antiguo a ocupar su altar permanente.

Allí en el templo grande recibe a sus peregrinos y devotos que se suman mas de 150.000, los cuales vienen a agradecer a la Virgen, a entregarle sus penas y ofrendas y los que traen congojas y promesas.

Mientras esto sucede en el interior del templo, los bailes religiosos van llegando y entrando a saludar a la Virgen, los cuales vienen de diferentes lugares del país a honrar a la "chinita de Andacollo".

Los tres días posteriores, es decir, 24, 25 y 26, desde las 12,00 hrs. hasta las 20,00 Hrs. La Virgen es sacada del templo, para que desde allí reciba las alabanzas y homenajes de los bailes religiosos, que son los Danzantes, los Turbantes, los chinos y otros bailes.

Allí los mismos bailarines se muestran ante la Virgen, la honran y la alaban, expresándole sus sentimientos, demostrándoles su fe bailando y recitando sus versos.

El día 24 lo hacen los bailes de instrumentos gruesos, el día 25 se presentan ante la Virgen de los Danzantes y Turbantes y el día 26 los bailes chinos, demostrándole a la "chinita" todo su amor y fe.


LEYENDA DE LA VIRGEN DE ANDACOLLO:

Cuenta la leyenda que se pierde en el tiempo, que la Virgen se aparece a un indiecito llamado "Collo" y le dice "anda Collo"... pero según los historiadores el pueblo y misioneros claretianos esta leyenda no tiene base histórica y el padre Principio Albás se opone a la creencia popular que el pueblo existía antes de que se encontrara la imagen milagrosa de la Virgen.

La historia de Andacollo esta ligada a la invasión Inca, anterior a la llegada de los conquistadores, por lo que la palabra Andacollo tiene raíces quechuas.

Gracilazo de la Vega nos dice en sus comentarios reales de los incas que "a la reina, mujer legitima del rey, llaman Coya, que quiere decir reina. Emperatriz y a las demás mujeres de sangre real llaman Paya"; por lo que se deduce que la palabra Andacollo significa "oro de la reina" o bien "reina del metal", de las palabras: "ANTA = oro, cobre, metal y COYA: reina, emperatriz".

En el libro "La Virgen de Andacollo" del escritor Juan Ramón Ramírez, se mencionan nombres parecidos como el de Caracollo, Characollo y otros, los cuales se usan en el alto Perú y Bolivia.

El oro de Andacollo se conocía y se trabajaba en las minas desde antes de la llegada de los españoles y los indígenas lo llevaban al Perú para incrementar el oro de los incas, ya que en esos tiempos el oro no era comercial y se usaba como metal ritual para llevarlo como ofrenda a sus dioses.

De esta forma los misioneros se les presentaban un grave problema para la evangelización, ya que los conquistadores convertían el oro en un metal de comercio, rompiendo el sentido ritual que le daban los incas.